martes, 21 de agosto de 2018

Síndrome de Cushing: Hipercortisolismo

El síndrome de Cushing es es un trastorno hormonal. Es causado por la exposición prolongada a un exceso de cortisol, una hormona producida por las glándulas adrenales. Algunas veces, tomar medicinas con hormonas sintéticas para tratar una enfermedad inflamatoria conduce al síndrome de Cushing. Ciertos tipos de tumores producen una hormona que puede hacer que el cuerpo produzca demasiado cortisol.


El síndrome de Cushing es raro. Algunos síntomas son:
Obesidad en la parte superior del cuerpo
Cara redondeada
Brazos y piernas delgados
Fatiga severa y debilidad muscular
Presión arterial alta
Aumento del azúcar en la sangre
Aparición fácil de hematomas



Los exámenes de laboratorio pueden diagnosticarlo y encontrar la causa. El tratamiento dependerá del motivo del exceso de cortisol. Si es porque toma hormonas sintéticas, una dosis más baja puede controlar los síntomas. Si es provocado por un tumor, puede ser necesaria una cirugía y otras terapias.

Los síntomas varían. No todas las personas que tienen síndrome de Cushing presentan los mismos síntomas. Algunas personas presentan muchos síntomas, mientras que otras prácticamente no presentan ninguno.


La mayoría de las personas con el síndrome de Cushing tiene:
Cara redonda, roja y llena (cara de luna llena)
Tasa de crecimiento lenta (en niños)
Aumento de peso con acumulación de grasa en el tronco, pero pérdida de grasa en brazos, piernas y glúteos (obesidad central)

Los cambios en la piel pueden incluir:
Infecciones de la piel
Marcas purpúreas por estiramiento (½ pulgada o 1 centímetro o más de ancho) llamadas estrías en la piel del abdomen, la parte superior de los brazos, los muslos y las mamas
Piel delgada con propensión a los hematomas (especialmente en los brazos y las manos)

Los cambios musculares y óseos incluyen:
Dolor de espalda que ocurre con las actividades rutinarias
Dolor o sensibilidad en los huesos
Acumulación de grasa entre los hombros y arriba de la clavícula
Fracturas de las costillas y la columna vertebral causadas por el adelgazamiento de los huesos
Músculos débiles, especialmente de las caderas y de los hombros
Cambios en todo el cuerpo (sistémicos)
Diabetes tipo 2, mielitus
Presión arterial alta (hipertensión)
Colesterol y triglicéridos elevados (hiperlipidemia) 

Las mujeres con el síndrome de Cushing pueden tener:
Crecimiento excesivo de vello en la cara, el cuello, el pecho, el abdomen y los muslos
Periodos que se vuelven irregulares o cesan

Los hombres pueden tener:
Disminución o ausencia de deseo sexual (bajo líbido)
Problemas de erección

Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad:
Cambios mentales, como depresión, ansiedad o cambios en el comportamiento
Fatiga
Dolor de cabeza
Aumento de la sed y la micción

Pruebas y exámenes

El médico realizará un examen físico y preguntará acerca de sus síntomas y los medicamentos que esté tomando. Coméntele al médico sobre todos los medicamentos que usted ha estado tomando durante los últimos meses. Coméntele también sobre inyecciones que haya recibido en un consultorio médico.

Los exámenes de laboratorio que se pueden hacer para diagnosticar el síndrome de Cushing e identificar la causa son:
Nivel de cortisol en la sangre
Glucemia
Nivel de cortisol en saliva
Prueba de inhibición con dexametasona
Examen de orina de 24 horas para cortisol y creatinina
Nivel de corticotropina
Prueba de estimulación con corticotropina (infrecuente)
Los exámenes para determinar la causa o complicaciones pueden incluir:
Tomografía computarizada del abdomen
Resonancia magnética de la hipófisis
Densidad mineral ósea

Tratamiento
El tratamiento depende de la causa.

Síndrome de Cushing causado por el uso de corticosteroides: 
Su médico le dará instrucciones para disminuir lentamente la dosis del fármaco. Suspender el medicamento de manera repentina puede ser peligroso

Si no se puede dejar de tomar el medicamento debido a la enfermedad, se debe vigilar con cuidado el azúcar alto en la sangre, los niveles altos de colesterol y el adelgazamiento de los huesos u osteoporosis

Con el síndrome de Cushing causado por un tumor hipofisario o un tumor que segregue corticotropina (enfermedad de Cushing), usted puede necesitar:
Cirugía para extirpar el tumor.
Radiación después de la extirpación de un tumor hipofisario en algunos casos
Terapia de reemplazo con cortisol después de la cirugía y posiblemente de por vida
Medicamentos para reemplazar las hormonas deficientes que segrega la pituitaria
Medicamentos para prevenir que el cuerpo acumule mucho cortisol

Con el síndrome de Cushing debido a un tumor suprarrenal u otros tumores:
Se puede necesitar cirugía para extirpar el tumor
Si el tumor no se puede extirpar, se pueden necesitar medicamentos para ayudar a bloquear la secreción de cortisol

Expectativas (pronóstico)
La extirpación del tumor puede conducir a una recuperación total, pero existe la probabilidad de que la afección reaparezca.
La supervivencia de personas con síndrome de Cushing causado por tumores ectópicos depende del tipo de tumor.
Sin tratamiento, el síndrome de Cushing es potencialmente mortal.

Posibles complicaciones
Los problemas médicos que se pueden presentar a raíz del síndrome de Cushing incluyen cualquiera de los siguientes:
Diabetes
Agrandamiento del tumor hipofisario
Fracturas debido a osteoporosis
Presión arterial alta
Cálculos renales
Infecciones graves

Cristales de Uratos Amorfos en análisis Orina

Los cristales de uratos amorfos abundantes en orina son un hallazgo muy frecuente en el análisis simple. El riñón tiene como función el filtrado y excreción de sustancias presentes en la sangre. Suelen formarse cuando la concentración de ácido úrico en la orina es alta y precipita formando los cristales.

¿Por qué se forman los Cristales de Uratos Amorfos en orina?

La deshidratación, que se produce cuando la ingesta de líquidos por una persona no es suficiente, aumenta la concentración de solutos en la orina. El ácido úrico puede reaccionar y formar cristales que se detectan en el análisis microscópico del sedimento urinario. Si un paciente tiene ácido úrico en sangre elevado (hiperuricemia), aumentará la excreción renal y por consiguiente la concentración en la orina produciendo cristales de uratos amorfos.
Análisis del sedimento urinario en el que se observan cristales de uratos amorfos.

¿Quién tiene Cristales de Uratos Amorfos en la orina?

Son frecuentes en niños y jóvenes que hacen deporte y no cumplen con una correcta hidratación. También en personas con ácido úrico elevado en sangre y Gota (Enfermedad causada por deposito de cristales de ácido úrico en articulaciones).

¿Tener Cristales de Uratos Amorfos abundantes en orina positivos puede causar problemas?

La presencia de Cristales de Uratos Amorfos en el análisis de orina puede generar sedimentación de los mismos a nivel de los cálices renales produciendo litiasis renal (cálculos o piedras en el riñón). Las personas con litiasis renal por ácido úrico suelen tener Uratos Amorfos en orina.
Cristales de Uratos Amorfos en Orina.

Tratamiento de Cristales Amorfos en Orina.

En niños y jóvenes no es necesario investigar más si encontramos cristales de uratos amorfos, sin embargo es una señal de una hidratación deficiente y debemos mejorar la ingesta de líquidos a lo largo del día. En adultos sanos una ingesta entre 2 o 3 litros es lo recomendable.

En pacientes con ácido úrico alto en sangre (hiperuricemia), el tratamiento debe estar enfocado en el control de los niveles a través de la dieta y de ser necesario con tratamiento farmacológico.

Es posible que tu médico revise tus análisis y no le de importancia al hallazgo casual de Cristales de Uratos Amorfos en Orina. Si no hay otros factores de riesgo es un resultado que se suele pasar por alto sin consecuencias. Mejora tu hidratación y si tienes dudas comentarlo a tu médico cuando revise los análisis.

sábado, 18 de agosto de 2018

Migraña


Cefalea (dolor de cabeza) de duración comprendida entre 4 y 72 h, de carácter pulsátil e intensidad entre moderada y severa, bilateral, que empeora con el ejercicio y que se asocia a náuseas y vómitos o susceptibilidad a la luz, los sonidos y los olores. 

La migraña puede presentarse a cualquier edad pero generalmente empieza entre los 10 y los 40 años, con mayor frecuencia en el sexo femenino que en el masculino. Normalmente las cefaleas remiten parcial o totalmente después de los 50 años de edad. Más del 50% de los pacientes presentan antecedentes familiares de migraña.

La causa de la migraña es desconocida y su fisiopatología no se comprende aún completamente. 
El mecanismo íntimo de la migraña no ha sido bien definido, pero se reconocen varios factores desencadenantes. Los estrógenos cíclicos son un factor desencandenante significativo que puede explicar la frecuencia tres veces mayor en mujeres. 

La evidencia del papel que desempeñan los estrógenos como desencadenantes se basa en varios puntos: 1) durante la pubertad la migraña se hace mucho más prevalente en el sexo femenino que en el masculino; 2) la migraña es particularmente difícil de controlar en el período premenopáusico; y 3) los anticonceptivos orales y los tratamientos estrogénicos sustitutivos generalmente empeoran la migraña. Otros factores precipitantes son el insomnio, los cambios de presión barométrica y el hambre. La asociación con la dieta muchas veces se exagera y no existen pruebas de la misma en los estudios prospectivos.

La migraña puede estar precedida por un breve período prodrómico con depresión, irritabilidad, inquietud o anorexia y puede asociar un aura en el 10 al 20% de los casos. El aura generalmente precede a la cefalea en no más de 1 h, aunque a veces persiste con ella. Consiste en un déficit neurológico transitorio y reversible, visual, somatosensitivo, motor o del lenguaje. En la mayoría de los casos existe un aura visual en forma de luces relampagueantes, escotoma centelleante y espectros de fortificación. 

Los síntomas generalmente siguen un determinado patrón en cada paciente, excepto porque las cefaleas unilaterales no siempre aparecen en el mismo lado. Los episodios pueden ser diarios o aparecer sólo una vez cada varios meses. El diagnóstico se basa en el patrón sintomático cuando no hay evidencia de patología intracraneal. La migraña es más frecuente cuando existen antecedentes familiares de migraña o aura visual. No se dispone de pruebas diagnósticas útiles, salvo para excluir otras causas.

El tratamiento depende de la frecuencia de los episodios y de la presencia de enfermedades coexistentes. En general, el tratamiento puede dividirse en profiláctico, abortivo y analgésico . 

El tratamiento profiláctico debe considerarse en el paciente que presenta más de un episodio migrañoso a la semana. Para la prevención a largo plazo pueden utilizarse b-bloqueantes, bloqueantes de los canales del calcio, antidepresivos tricíclicos y antiepilépticos. La elección de un fármaco u otro es empírica, pero siempre está en función de la presencia de ciertas enfermedades preexistentes. Por ejemplo, en el paciente hipertenso serán más eficaces los b-bloqueantes y antagonistas del calcio. Si coexisten una depresión o trastornos del sueño deben probarse inicialmente los antidepresivos tricíclicos. 

El tratamiento abortivo se utiliza para el episodio migrañoso agudo. Entre los fármacos disponibles existen una nueva clase de drogas que activan los receptores serotoninérgicosbloqueando la inflamación neurógena y abortando el dolor en cerca del 70% de los pacientes con migraña. Es el sumatriptán, disponible en forma oral y subcutánea. La administración s.c. es más efectiva pero tiene más efectos adversos que incluyen rubefacción facial, náuseas, constricción esofágica y, más raramente, vasoconstricción arterial coronaria. Debe prescribirse con precaución en varones >55 años, mujeres posmenopáusicas y pacientes con antecedentes de trastornos cardíacos. La nueva generación de agonistas 1B/1D de la 5-HT (p. ej., eletriptán, naratriptán, rizatriptán y zolmitriptán) parecen presentar mayores beneficios y menos efectos adversos. Los derivados ergotamínicos, como el tartrato de ergotamina y la dihidroergotamina, pueden ser efectivos en su forma oral y parenteral.

Los antieméticos antagonistas de la dopamina, como la metoclopramida y la proclorperacina, son también útiles aunque no existan síntomas gastrointestinales prominentes. 

Los analgésicos deben utilizarse de forma limitada. Son efectivos en algunos casos, pero en otros pueden producir cefalea de rebote durante la escalada de la dosis. Para la cefalea leve o moderada son preferibles los AINE. Los opiáceos deben evitarse, excepto en circunstancias especiales y bajo control estricto.

Virus del papiloma humano

Los virus del papiloma humano (VPH) son un grupo de virus relacionados entre sí. Pueden causar verrugas en diferentes partes del cuerpo. ...