Explique a la madre la importancia de la alimentación al seno materno desde el nacimiento y hasta los seis meses de edad; ponga énfasis en los siguientes beneficios de la leche materna para el niño o la niña:
• La leche materna es conveniente porque tiene una disponibilidad fácil para el menor y no requiere preparación o equipo especial.
• La leche materna suministra un adecuado balance y una cantidad de nutrimentos que son ideales para el niño o niña lactante.
• El calostro (primera leche) y la leche materna tienen elementos que ayudan a limitar las infecciones.
• La leche materna es de más fácil digestión y el organismo del menor la aprovecha mejor que cualquier otro alimento.
• Es higiénica, no se descompone ni tiene riesgos de contaminación.
• La lactancia es más económica que la alimentación con biberón, ya que ésta comprende los costos de la fórmula o de la leche de vaca, de los biberones y los chupones, al igual que el combustible necesario para la esterilización.
• Promueve un mayor vínculo y relación entre la madre y el niño o niña.
• Se observa un menor riesgo de alergias, obesidad y desnutrición en niños y niñas amamantados con leche materna, en comparación con los que se alimentan de forma artificial.
• Ayuda a formar dientes sanos; evita deformaciones en la boca y en los dientes.
• La alimentación con biberón aumenta el riesgo de infecciones por contaminación con organismos patógenos que puede haber en la leche, en la fórmula láctea y en el agua que se usa en la preparación, así como en los biberones, chupones y otros artículos utilizados para la alimentación del menor.
Asimismo, informe acerca de los siguientes beneficios que la lactancia tiene para la madre:
• Mientras se encuentra en los senos, la leche está protegida, ya que no se fermenta ni se daña.
• Ahorra tiempo porque no necesita preparación.
• Alivia la incomodidad producida por la saturación de los pechos.
• Disminuye el sangrado después del parto y ayuda al útero (matriz) a recuperar su tamaño.
• Previene el cáncer de mama y de ovarios.
• Le ayuda a recuperar el peso que tenía antes del embarazo.
No deje de mencionar los beneficios que tiene la lactancia para la
familia:
• Promueve la unión familiar, ya que la lactancia no es responsabilidad sólo de la madre; el padre debe darle apoyo, compañía y estímulo, además de participar en las actividades de la casa para que la madre descanse. Es un momento propicio para compartir con los otros hermanos, brindando compañía al recién nacido y al mismo tiempo cariño y protección.
Preparación de los pezones para la lactancia.
La preparación de las mamas y de los pezones debe realizarse en todas las futuras madres. Para llevar a cabo una lactancia materna exitosa, deben existir tanto el reflejo de erección del pezón como el de búsqueda del bebé. El primero se provoca con un masaje ligero con los dedos en los pezones, lo que lo hace más saliente y fácil de tomar por el bebé. El reflejo de búsqueda del bebé se detecta tocando el borde inferior de su labio, lo que lo hace abrir la boca y buscar el pezón.
Recomiende a la madre que:
• Detecte oportunamente pezones invertidos o cortos.
• Evite excesiva limpieza con jabones, lanolina y cremas; es suficiente el baño diario.
• No utilice alcohol u otras sustancias sobre los senos; permita actuar a los lubricantes naturales.
• Frecuentemente, asolee y mantenga al aire los senos.
• No manipule en forma excesiva las mamas y pezones.
Técnica de alimentación al seno materno.
Pida a la madre que:
• Compruebe que el niño o la niña tenga el pañal seco y limpio.
• Tenga una temperatura ambiental agradable.
• Lave las manos con agua y jabón cada vez que vaya a amamantar (no es necesario lavar los senos; es suficiente con el baño diario).
• Esté tranquila y cómoda mientras amamanta (una de las posiciones para amamantar puede ser: con la espalda recta, coloque una almohada bajo el menor para que quede más cerca del pezón.
• Acerque al niño o niña al pecho y no al revés, ya que de hacerlo se provocarán molestias en la espalda.
Para cambiar de seno o al terminar de lactar, diga a la madre que:
• Introduzca suavemente el dedo en la comisura labial del menor, con lo cual se rompe el vacío que forma dentro de la boca y puede soltar el pezón sin lastimar el seno.
• Respete la necesidad individual de cada niño o niña, ya que unos comen más despacio y otros más rápido, si bien se sugiere que el tiempo de lactancia sea de 10 a 15 minutos por seno.
• Levante al menor sobre el hombro y déle palmaditas en la espalda para que elimine el aire cuando el niño o niña termine de comer de uno u otro seno. Al acostar al bebé, debe ponerlo boca arriba.
• Dé la alimentación con leche materna a libre demanda, con intervalos no menores de 2 horas ni mayores de 5 horas.
• Al terminar de dar de comer al menor, aplique una gota de leche sobre el pezón, ya que evita infecciones por su efecto protector.
• Alterne los senos cada vez que amamante, iniciando con el último en usar la vez anterior.
• Cuando el pezón no esté formado o la madre no tenga tiempo para amamantar, se recomienda extraer la leche y dársela al menor con gotero o cuchara.
Mencione a la madre las causas más frecuentes de abandono de la lactancia materna:
• No está orientada o informada acerca de las bondades de la lactancia.
• Trabaja fuera del hogar.
• Es adolescente.
• Es ansiosa o tensa.
• No quiere perder su figura.
• No tiene apoyo y los familiares la desalientan a emplear la lactancia.
• Tiene problemas de salud o está tomando medicamentos.
• Tiene problemas de pezón plano o umbilicado, grietas o conductos obstruidos.
• Tiene hijo(a) prematuro(a), con labio y/o paladar hendido.
• Tuvo gemelos.
Es necesario hacer hincapié en que es muy importante que el personal de salud y la familia alienten a la madre a continuar la lactancia a seno materno, así como que el personal de salud aclare dudas y proporcione información correcta a la madre, al esposo y a toda la familia, incluida la relacionada con mitos y creencias.
Los siguientes puntos pueden ayudar a lo anterior.
Alimentación de la madre. Durante la lactancia la madre debe incluir en su alimentación diaria suficiente cantidad de verduras y frutas, así como combinaciones de cereales y leguminosas, que le permitan tener los nutrimentos necesarios. Así mismo es conveniente evitar el exceso de té, café, chocolate, refrescos, alcohol, tabaco u otras drogas, y algunos fármacos o medicamentos; es importante que continúe el consumo de ácido fólico (400 mcg por día).
Enojo o susto. Estas emociones no afectan la calidad de la leche; sin embargo, el acto de amamantar debe darse en un ambiente tranquilo para la madre y su bebé.
Baño con agua fría. Si se tiene este hábito, no hay razón para cambiarlo. No altera la calidad ni la cantidad de leche producida.
Madre resfriada. Si la madre está resfriada, deberá tener cuidado de no contagiar a su hijo o hija. Sin embargo, no se justifica suspender la lactancia, ya que la leche no sufre modificaciones.
Leche rala. El color de la leche humana es diferente al de la leche de vaca, por lo que no debe compararse. Algunas madres se angustian al notar clara su leche. Al inicio de la tetada, la leche es más clara que al término.
Leche acumulada. Algunas personas piensan que si la madre no da de comer a su hijo durante varias horas, su leche se descompone.
La leche en el pecho no sufre alteraciones: siempre está en buenas condiciones.
Madres acaloradas. El calor del sol o del fuego que reciben algunas madres durante mucho tiempo no altera la leche. Pueden continuar amamantando, procurando ingerir líquidos para evitar la deshidratación.
Algunos problemas que se presentan durante la lactancia son:
Pezón adolorido y/o agrietado. Las grietas generalmente son producto de una mala posición del bebé, de congestión mamaria, dermatitis, frenillo corto del niño o niña, etc. Si se deja evolucionar, puede llegar a causar inflamación (mastitis) y abscesos.
A fin de aliviar estas molestias debe recomendarse a la madre que:
• Inicie la lactancia en el lado menos doloroso.
• Tome algún analgésico suave indicado por personal de salud.
• Examine la boca del bebé para buscar “algodoncillo”.
• Verifique que la boca del lactante cubra toda la superficie de la areola, ya que no se obtiene suficiente leche si sólo se succiona la punta del pezón. Si hay dolor durante la tetada, debe corregirse la posición del bebé.
• Entre las tetadas, exponer los senos al aire y al sol.
• Deje al final de las tetadas una gota de leche y extiéndala con el dedo sobre la piel del pezón (esto ayuda a sanar la piel).
• Coloque al bebé en distintas posiciones a la hora de la lactancia.
• Aumente la frecuencia de las tetadas.
• No use jabones o cremas en los pezones. Si el dolor es intenso, la madre debe aprender a extraerse la leche y darla con vaso hasta que mejoren las grietas.
Sobrecarga o congestión mamaria. En un seno demasiado lleno por vaciamiento inadecuado, se recomienda extraer manualmente la leche para evitar infecciones; asimismo, compresas tibias antes de amamantar, tetadas frecuentes, masajes, relajación y colocar compresas frías después de amamantar ayudarán a evitar este problema.
Mastitis. Cuando un conducto no se destapa o existe un seno demasiado lleno, se inflama y duele. Puede infectarse y haber fiebre. Deben darse tetadas frecuentes o extraerse manualmente la leche varias veces al día, aplicar compresas calientes por 3 a 5 minutos y acudir a la unidad de salud.
Absceso mamario. En los casos anteriores, si no se actúa rápidamente, puede formarse un absceso. En una zona se presenta hinchazón dolorosa y puede o no haber calentura. De presentarse dicho problema, acuda a la unidad de salud.
Diabetes. Si es diabética y usa insulina y está amamantando, el médico deberá ajustar la dosis.
Hipertensión arterial. Si está bajo tratamiento, consulte con el médico. Bajo cualquier tratamiento médico, lea siempre en la
caja del medicamento la nota de precauciones y consulte con el médico; no se automedique.
Razones en las que se indica la extracción manual de la leche.
La extracción manual de leche es una práctica muy útil para mantener su producción en situaciones especiales, entre ellas:
• Bebés prematuros que por cualquier razón no pueden ser alimentados directamente al seno materno.
• Madre o bebé que por razones médicas no pueden estar juntos.
• Madre que trabaja o que tiene que permanecer fuera del hogar.
• Casos extremos de dolor de pezón de la madre, prevención o alivio de la congestión.
• Alteraciones anatómicas o funcionales que impidan al recién nacido la alimentación normal al seno materno.
• Aumento de la producción de leche.
En estos casos, oriente a las madres sobre la técnica de extracción manual. Esta técnica consta de tres pasos: la preparación, la estimulación y la extracción.
Preparación
• Realice lavado de manos con agua limpia y jabón.
• Seque las manos con una toalla o trapo limpio dedicado para este fin.
• Limpie los pezones con agua hervida y tibia, nunca con jabón.
• Seque con una toalla o trapo limpio.
Estimulación
• Comience el masaje en la parte superior de la mama. Oprima firmemente hacia el tórax.
• Realice un movimiento circular con los dedos apoyados en un mismo punto.
• Después de unos cuantos segundos, proceda a otra área de la mama.
• Continúe el masaje en espiral alrededor de la mama hasta llegar a la areola. El movimiento es similar al que se usa en el autoexamen de la mama.
• Frote cuidadosamente el pecho desde la parte superior hacia el pezón de manera que produzca un cosquilleo.
• Continúe con este movimiento desde la base de la mama al pezón. Esto ayuda a relajar a la madre y estimula el “aflojamiento” de la leche.
• Sacuda suavemente ambas mamas, inclinándose hacia adelante. La fuerza de la gravedad ayuda a que baje la leche.
Extracción
• Coloque el pulgar y los dedos índice y medio, aproximadamente 3 o 4 centímetros arriba del pezón.
• Use la anterior medida como guía, ya que no necesariamente es el borde de la areola, pues ésta varía en tamaño de una mujer a otra. Coloque el pulgar encima y los dedos debajo del pezón, formando una letra “C” con la mano.
• Empuje los dedos hacia el pecho. Evite separar los dedos.
• Gire o dé vuelta a los dedos y al pulgar como imprimiendo las huellas de los dedos en una hoja de papel. El movimiento giratorio oprime y vacía la mama sin maltratar los tejidos del pecho que son muy sensibles.
• Deseche los primeros chorros de cada lado.
• Repita en forma rítmica para desocupar los depósitos de leche. Coloque los dedos, empuje hacia adentro, gire, coloque y empuje todos los depósitos de leche.
• Use primero una mano y luego la otra en cada pecho.
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